11 de octubre de 2009

Una de Herzog en el Monumental

Cinematografico final con la lluvia cayendo como un diluvio amazónico. El gol en tiempo de descuento ¿De quien sino del loco platense?. Diego festejando, histriónico y demente, haciendo sapito con su cuerpo en los charcos del Monumental. Descontrolado, grito y corro por toda la casa, mientras afuera se entremezcla el sonido del aguacero con los aullidos enloquecidos de alegria del barrio. Me freno un momento, para sufrir ese ultimo corner peruano del segundo final, y luego ver la catarsis de saludos al Titan xeneize, de parte de todo el plantel, y el abrazo interminable del nueve y el gordo. Los dos iconos, que ademas de este mundo, habitan la leyenda, marchan juntos,seguidos por la mirada agradecida de un pais futbolero hasta el hueso, que como en el mundial 90, vuelve a vivir momentos extremos de desastres futbolisticos, los que por obra de la magia y el azar, se vuelven hazañas inexplicables en un solo instante. Mientras la cortina de agua se hace más y más espesa,Werner
Herzog, dice "corten", y contempla satisfecho como sus anti-heroes de este film, tras enfrentar obstaculos insalvables, y sufrir la burla y la hostilidad de la prensa extranjera y propia, llegan a la orilla de la cancha, locos, cubiertos de barro...y victoriosos.

1 comentario :

El Hippie Viejo dijo...

Lo leí en lo de Artemio
y quise venir aquí para decirle que sus letras son exquisitas!

le dejo un saludo